1994
Pati Llimona, Barcelona
A pesar de que no utilizo simbología electoral o política directamente en mis trabajos, la idea de plebiscito sobre cualquier cosa que pueda ser dirimida hizo que hiciera construir una máquina que simulaba los latidos del corazón y los reproducía en un altavoz situado dentro de una urna electoral. Decidí llenar de pelo púbico la urna hasta tapar el altavoz y ver como el pelo oscilaba por la vibración del altavoz hundido. Al final faltó pelo púbico porque se me acabaron las amistades y añadí cabello hasta media urna.
Ahora, la pieza está desguazada y el mecanismo acústico sirve para hacer funcionar HISTÒRIA DE LA MÚSICA.
Recuerdo nítidamente el movimiento hipnótico del pelo en los latidos de aquel erótico plebiscito.


