1993
La Porxada, Granollers
Instalación acústica en La Porxada de Granollers, donde el sonido emitido reproduce las olas del mar cerca de la costa, invadido ocasionalmente por el sonido del paso de trenes a gran velocidad, mediante varios equipos de reproducción y difusión de sonido de gran potencia y para una larga duración de emisión.
Siguiendo con la idea de TEMPORAL, pieza de 1990, y en las intervenciones en espacios abiertos transitados por ciudadanos ajenos y no invitados expresamente a la muestra, instalé un sistema de reproducción de sonido donde se podía escuchar un clima sonoro no habitual ni previsible en el lugar escogido. La idea de fijar únicamente la atención en el sonido, nos trasladaba inmediatamente a un entorno absolutamente diferente del real -o llamado real- simplemente cerrando los ojos. Lo contrario sucedía si nos tapábamos las orejas, y sin hacer ninguna de las dos cosas, aparecía un formidable conjunto disléxico que subvertía la asociación imagen–sonido para producir un sistema altamente evocador.


